Al reflexionar sobre mis 8 semanas en España, puedo decir con confianza que fueron las mejores 8 semanas de toda mi vida. Sin siquiera darme cuenta, mis experiencias de prácticas y mis viajes me ayudaron a crecer. Al reflexionar sobre la oportunidad, me alegré mucho de haber elegido hacer unas prácticas en lugar de estudiar en el extranjero. Me dio una mayor oportunidad de experimentar la cultura y de estar con gente que vive y trabaja en Madrid. Al mismo tiempo, trabajaba con una gran empresa muy conocida que me ayudó a adquirir experiencia en Finanzas Corporativas.
Algunas de mis últimas noches en Madrid las pasé recorriendo la ciudad y disfrutando de sus vistas. Me di cuenta de los grandes amigos que había hecho con otros becarios, en Groupon y en otras prácticas. A algunos de estos amigos se les ofrecieron puestos remunerados en sus empresas para el verano siguiente. Estas amistades durarán toda la vida. ¡Madrid siempre será mi segundo hogar!



